MARIO BENEDETTI Y LA MEMORIA DEL EXILIO
abril 23, 2009 at 12:29 pm 1 Comentario
Artículo de opinión de la profesora de la Unniversidad de Alicante y directora del Centro de Estudios Iberoamericanos Mario Benedetti, Carmen Alemany Bay, editada por Rosa Ferrer.
El escritor uruguayo Mario Benedetti es un referente indiscutible de las letras de nuestro tiempo, pero también es un ejemplo paradigmático de civismo y de resistencia ante la dictadura, la de su país, que le hizo recorrer involuntariamente diversas geografías.
El golpe militar que se instauró en Uruguay en 1973 supuso el éxodo más numeroso en la historia del “paisito” desde su fundación, y para Mario Benedetti -ahora convertido en trashumante- una nueva forma de posicionarse ante la vida y ante la escritura.
Su exilio, iniciado en 1974 y finalizado en 1985, significó doce años de nostalgias compartidas entre Argentina, Perú, Cuba y España. El tiempo y los cambios de residencia le hicieron impositivamente adquirir una conciencia y, consecuentemente, una cultura del exilio: “el exilio también tiene barrotes”, nos dirá en su poema “Otra noción de patria”. Al igual que otros escritores latinoamericanos que han sufrido esta dolorosa experiencia, el escritor uruguayo ofrecerá su talento para, desde una posición “optimista”, escribir obras de clara conciencia social. Desde esta posición nos señalará en sus escritos los posibles riesgos que se corren al practicar un tipo de escritura muy ligada al recuerdo, a la memoria y a la nostalgia: la ausencia del país y de los seres queridos, y ya no tan próximos, puede dar lugar a una literatura de aflicción que en nada ayuda a la reconstrucción personal y social; y, por otro lado, las difíciles circunstancias en las que vive un escritor exiliado contribuyen al “facilismo panfletario”.
Con la voluntad de prescindir de estos riesgos, Mario Benedetti se sumará a un “exilio combatiente”, como dijo el escritor argentino Julio Cortázar, y que consiste en plantearse éste desde una visión positiva que supere los pesimismos, a veces inevitables, pero en cualquier caso esterilizantes. Desde esta perspectiva, los escritores del exilio, y en este caso Mario Benedetti, reivindican su condición de escritor y, a pesar de todos los desalientos, las frustraciones y las adversidades, buscan el modo de seguir escribiendo.
Tras años de añoranza regresará a su país a reencontrarse con su gente, con sus paisajes, con sus vivencias de antaño. Tras el duro exilio comenzará la no menos dura etapa del desexilio, neologismo acuñado por el autor y que consiste en la necesidad de hacer un ejercicio de comprensión por parte de todos –los de afuera y los de adentro-, y una aguda reflexión crítica sobre lo ocurrido.
La escritura de Mario Benedetti, repleta de sentimiento colectivo, de pensamiento cordial, de voluntad comunicadora, de conciencia cívica, no sólo ayudó al escritor a soportar su propia experiencia de exiliado, sino que sus palabras siguen ayudando a cientos y cientos de personas que por razones de toda índole esperan la vuelta a la tierra que los vio nacer.
Entrada archivada en:General. Etiquetas:Argentina, Cuba y España, exilio, exilio combatiente, facilismo panfletario, golpe militar, mario benedetti, Peru.
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1. Adiós Mario « Meridiano Latino | mayo 18, 2009 a las 3:31 pm
[...] de la muerte de este intelectual literario. En entradas anteriores les adelantábamos un artículo que había escrito la profesora Carmen Alemany Bay, amiga y admiradora del poeta, y que publicariamos en la edición escrita de Meridiano Cero. Lo que [...]